A pesar de torturas, pastores predican en prisión y reclusos reciben a Cristo

Luego de ser encarcelados y torturados por llevar el mensaje de Dios a multitudes, tres pastores evangélicos lograron que reclusos también entregaran sus vidas al señor.

El hecho ocurrió en la India cuando los 3 hombres impartían un servicio de adoración en una vivienda del pueblo de Daraura, ubicado en el estado Uttar Pradesh.

Un cristiano de 62 años llamado Kapil Dev Ram, los pastores Ajay Kumar de 23 años y Om Prakash de 20 años eran quienes estaban encargados de dirigir el culto que se realizó ese día en la casa de Ram.

En medio de la adoración algunos extremistas hindúes llegaron al lugar para frenar la actividad, cuando los pastores salieron de la casa se dieron cuenta que estaban respaldados por un grupo numeroso de extremistas que enseguida llamaron a la policía.

Según fuentes que se encontraban en el lugar, los policías no consiguieron argumentos que indicaran que quienes recibían la palabra lo hacían por obligación. Sin embargo el grupo de extremistas los presionó para que arrestaran a los lideres del culto.

Ir a la cárcel fue una prueba del señor para estos hombres, que aunque sufrieron torturas y estar allí fue una “pesadilla”, consiguieron muchos prisioneros que querían entregar su vida a Dios.

Esto fue lo que sucedió mientras estaban en prisión:

En medio de tanto tormento, los tres hombres misioneros del señor,no dejaron de orar y compartir el evangelio con los demás.

Kumar aseguró “Todas las noches fueron traumáticas para nosotros, no sabíamos cuándo una multitud nos despertaría en medio de la noche para torturarnos”.

En medio del encierro lograron ganar almas para Cristo, muchos prisioneros confesaron a Dios como su señor y salvador, debido a las enseñanzas que estos hombres compartieron en ese lugar.

Kumar recordó con entusiasmo que cuando se estaba preparando para salir de la cárcel un hombre se acercó a él para decirle que quería seguir a cristo y que se sentía “lleno de alegría”.

“Pasé tiempo en oración por dos horas en la mañana y dos horas en la noche, La gente comenzó a buscarme con sus peticiones de oración. Compartí las Buenas Nuevas con todos los prisioneros en ese pabellón” expresó Prakash, quien se las tuvo que arreglar para hacerles llegar el evangelio a 75 reclusos.

Además aseguró que 5 de los 9 prisioneros que salieron en libertad junto a él querían congregarse en una iglesia ahora que estaban en libertad.

Om también aseguró que pese a las dificultades, estando adentro también realizó la obra de Dios, “aunque pasé por muchos problemas y dificultades, estaba feliz de estar adentro, haciendo la obra del Señor”.

Por eso les digo que para seguir a Dios y compartir su palabra no hay lugar ni momento, todos necesitamos del señor y más en momentos de dificultad.

Buscar de Dios en todo momento es la clave para librar las peores batallas.

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